ASF

Amigos Sin Fronteras: Londres, Inglaterra

Personas encienden velas en recuerdo de los miles de delfines y ballenas que han muerto o están en cautiverio

Amigos Sin Fronteras: Londres, Inglaterra

Defensa de delfines - Los manifestantes protestan frente a la embajada japonesa, bajo la atenta mirada de los oficiales de policía

Amigos Sin Fronteras: Londres, Inglaterra

Defensa de delfines - Consigna: "Vergüenza en Japón" y "Alto a la masacre, en el agua"

Amigos Sin Fronteras: Ibiza, España

Activistas demuestran su rechazo por la explotación de animales en el circo

Amigos Sin Fronteras: Ibiza, España

Activistas demuestran su rechazo por la explotación de animales en el circo

Amigos Sin Fronteras: Barcelona, España

Enfado público y consignas contra el maltrato animal

Amigos Sin Fronteras: Barcelona, España

Pancarta que dice "leyes más duras contra el maltrato animal

Amigos Sin Fronteras: Barcelona, España

Convocatoria popular por las calles de Barcelona contra el maltrato animal.

Amigos Sin Fronteras: Ottawa, Canadá

Activistas protestan contra un circo que lucra y abusa de los animales

Amigos Sin Fronteras: Ottawa, Canadá

Activistas boicotean la asistencia a un circo que lucra y abusa de los animales

Amigos Sin Fronteras: San Francisco, EEUU

Activistas de liberación animal manifiestan que ya no están ciegos ante la injusticia

Amigos Sin Fronteras: San Francisco, EEUU

Activistas de liberación animal manifiestan que ya no están ciegos ante la injusticia

Amigos Sin Fronteras: Madrid, España

Voluntarios y activistas, protestan en silencio e inmóviles por el respeto animal

Amigos Sin Fronteras: Madrid, España

Decidida protesta contra el abuso animal y la falta de mayor compromiso social

Amigos Sin Fronteras: Madrid, España

Juventud comprometida se manifiesta por el derecho animal

Amigos Sin Fronteras: Milán, Italia

Manifestantes exigen un alto a la crueldad de la vivisección animal

Amigos Sin Fronteras: Tel Aviv, Israel

Los manifestantes llaman a boicotear Soglowek Company

Amigos Sin Fronteras: Santiago, Chile

Repudio contra el maltrato animal y la ley de caza

Amigos Sin Fronteras: Santiago, Chile

Indignación por aprobación de Ley de Caza

Amigos Sin Fronteras: Berlin, Alemania

Activistas protestan contra los ensayos con animales

Amigos Sin Fronteras: Berlin, Alemania

Repudio por el uso de animales en experimentos de laboratorio

Amigos Sin Fronteras: Roma, Italia

Manifestantes se desnudan en contra del uso de pieles

Amigos Sin Fronteras: Roma, Italia

Manifestantes se desnudan en contra el uso de pieles

Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de marzo de 2014

China quiere poner fin gradualmente a la experimentación en animales

China quiere poner fin gradualmente a la experimentación en animales


Aunque la experimentación con animales para la elaboración de cosméticos se permite legalmente en aproximadamente el 80% del mundo (incluyendo los Estados Unidos), China es el único gran mercado en el que la experimentación con animales es un requerimiento para tales productos. Este requisito ha creado un dilema para las empresas que querían entrar en el mercado chino pero estaban en contra de la experimentación con animales o, al menos, querían que sus consumidores lo creyeran así.

China quiere poner fin gradualmente a la experimentación en animales


China planea poner fin al requisito de que los productos de cosmética tengan que enviarse al gobierno para que los pruebe en animales. Mientras que los grupos defensores de los derechos de los animales celebran con cautela los cambios propuestos, el fin de la experimentación en animales está lejos, ya que algunas leyes se interponen en el camino para crear productos cruelty-free, aunque las leyes de la Unión Europea hayan creado alternativas más efectivas baratas que introducir químicos en los ojos de los conejos.
A diferencia del resto del mundo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de China requiere que se envíe una muestra de todos los productos nuevos al gobierno para que éste garantice su seguridad mediante pruebas en animales. Si finalmente se aprueban los cambios de ley, los fabricantes chinos de “productos de uso no especial” (como por ejemplo, champús o cremas para la piel pero sin incluir tintes de pelo, protección solar u otros productos con actividad biológica) podrán presentar sus propias evaluaciones al gobierno para que éste los apruebe.
Pero la experimentación animal sigue siendo un requisito en otros terrenos. Las compañías extranjeras que desean vender en China tienen que enviar una muestra del producto final al gobierno para que lo compruebe. Con el fin de justificar la seguridad de los ingredientes (a diferencia del producto cosmético final), tanto las compañías chinas y las extranjeras tienen que llevar a cabo sus propias pruebas en animales.
Las empresas certificadas bajo la norma de Leaping Bunny (“Conejito Saltarin”) no han comprometido su identidad. Los productos de las marcas como Paul Mitchell, The Body Shop, Urban Decay, Bull Dog, Kiss My Face, Mrs. Meyer's Clean Day y Method se han mantenido firmes y junto a cientos de otras marcas que están certificadas bajo el programa de Leaping Bunny. Actualmente, las empresas que venden productos cosméticos en China no pueden ser certificadas por Leaping Bunny debido a los requisitos que exigen la experimentación con animales. Sé que muchas de estas empresas están esperando con impaciencia el cambio de política que les permita acceder al lucrativo mercado chino manteniendo intactos sus valores, libres de crueldad.
Esta situación contrasta con la de la Unión Europea. En marzo de este año, la UE prohibió la venta de cualquier producto cosmético que hubiera sido testado en animales, sin importar su lugar de fabricación.
Esto ha tenido dos efectos; ha obligado a las compañías a encontrar alternativas a las pruebas en animales y ha hecho que los fabricantes presenten sus productos al sector pudiente europeo y también al mercado chino, que es la segunda economía más grande del mundo.
“Las grandes compañías de cosméticos tienen dos líneas distintas de productos. Una es para Europa y es cruelty free y la otra es China-friendly,” dijo Troy Seidle, director de investigación y toxicología de Humane Society International.
Según Seidle, en vez de provocar el cierre de algunas compañías de cosméticos, la prohibición europea de la experimentación en animales ha creado soluciones innovadoras y libres de animales. “Por el miedo a ser expedientadas, las empresas han decidido invertir mucho dinero en métodos alternativos. Estamos hablando de miles de millones de dólares."
En vez de probar los productos para la irritación de la piel en conejitos, las compañías pueden usar modelos de piel en 3D hechos de tejido humano post-operación. “Ya no es necesario comparar a un conejo con un humano, ahora podemos comparar a un humano con otro humano,” dijo Seidle, “y así hacer una predicción más precisa sobre qué pasará al utilizar el producto en la vida real; además es más rápido y más barato.”
La propuesta de cambio de ley en China es una muestra de que cada vez hay más gente concienciada sobre cómo se hacen y se prueban los cosméticos, y también del malestar creciente con el status quo.
En general, la gente quiere esto,” dijo Seidle, citando la encuesta de opinión pública llevadas a cabo en una docena de países en los que Humane Society International está luchando contra la experimentación en animales. “No quieren que Europa sea el único lugar donde los cosméticos son cruelty-free. La gente quiere coger todos los productos cosméticos que tiene en el baño y asegurarse de que ningún animal ha sufrido en su fabricación.
Aunque los cambios no son tan espectaculares como los de India e Israel (que siguieron los pasos de la Unión Europea), Seidle afirma que los cambios propuestos en China son un signo positivo. Mientras las empresas encuentran opciones viables y baratas para probar sus productos, cada vez habrá menos incentivos para seguir utilizando los 300.000 animales que se estima que están destinados a la experimentación animal en China.
Fuente: VICE y Huffington post